¿Cómo queremos comunicarnos?

 Como seres humanos tenemos necesidades básicas que tienen que ser atendidas para un crecimiento adecuado y un despliegue de nuestro potencial.
 Abraham Maslow formula una jerarquía de necesidades humanas. Sostiene en su teoría que, una vez satisfechas las necesidades más básicas como las fisiológicas; de seguridad; de pertenencia; de reconocimiento, recién estamos en condiciones de atender necesidades superiores de autorrealización.
 La motivación de crecimiento, la necesidad de ser como necesidad psicológica más elevada del ser humano que favorece desplegar nuestro potencial humano estarían dentro de estas necesidades superiores.

 Hago una pausa y me detengo en la necesidad de pertenencia. Esta necesidad de vincularnos a una red de interacción más vasta, de ser identificados y reconocidos, de inclusión, de pertenecer a un grupo humano, a una comunidad de lengua.
Al respecto Salomé J y Galland S. sostienen que en el transcurso de nuestro aprendizaje de ser mejores personas "no nos enseñan  cómo comunicarnos".
 La mayoría de nosotros en nuestro aprendizaje nos vemos condicionados a producir respuestas que acuerdan con las expectativas de otras personas.
En nuestras familias y en la escuela también, es común que se apropien de nuestras palabras y hablen por nosotros.
 Ejemplo: "Tengo miedo" ,  dije cuando niña
 Respuesta: "No tenés por qué tener miedo"... acaso ¿no sos valiente?
 "Me duele mucho", dice el niño
 Respuesta común:" Vamos, no es para tanto , ya pasó"

¿Cómo hacer para construir un entorno en el que las respuestas que surgen desde nuestro interior sean validadas?

¿De qué modo favorecer una coherencia interna entre lo que sentimos, pensamos y expresamos?

¿Cómo desaprendemos lo internalizado ahora que nos damos cuenta que cuando nos comunicamos no somos escuchados y viceversa?

¿Puedo escuchar al otro con la intención de comprenderlo en vez de estar haciendo foco en la respuesta que le voy a dar?

¿Cómo hago para que se entienda lo que digo ahora mismo, sin ser identificado con lo que digo ni reducido a ello?.

Para ello es adecuado comprender los mecanismos que modelan la comunicación y las relaciones internas. Evitando de este modo caer en el juego de acusar a los demás de lo que no funciona como así también de auto-acusarnos y descalificarnos.

Según Galland y Salomé las bases de una comunicación real, fáciles de enunciar y difíciles de aplicar, obedecen a tres actitudes fundamentales:

1- Reconozco y confirmo la expresión, los sentimientos y las opiniones del otro como suyos

2- Me expreso hablando de mí mismo, haciéndome cargo de lo que digo

3- Reconozco el punto de vista de la otra persona y el punto de vista mío

De esto puede surgir la participación y el diálogo. Empezamos a poner "en común". 
Comunicar es "poner en común".
¿Qué se pone en común?. Nuestras diferencias o nuestras semejanzas.

 De este modo no permito que el otro hable por mí. Lo invito a que hable de sí mismo.
Al reconocer que lo entiendo no significa que tengamos la misma opinión, los mismos sentimientos ni el mismo punto de vista.

 Aprendo así a diferenciar lo que viene del otro y le pertenece y lo que voy sintiendo y expresando y me pertenece. Lo que expreso no es más que una infinita parte de mí, sería positivo no tomar la parte por el todo y que el otro que me escucha no me reduzca a una faceta de una gran complejidad llena de contradicciones.

Entonces a la niña que expresa "tengo miedo" le diremos "Tenés miedo" y le proponemos que nos hable de su miedo.
 Al niño que dice "me duele mucho" lo escucharemos que nos cuente cómo es ese dolor.
Validando de esta manera lo que siente el otro.
Hablamos por los demás porque hemos aprendido a no hablar desde nosotros, y esto seguirá así si no nos apropiamos de nuestro propio discurso.

Somos modelos de generaciones venideras.
Modelemos entonces que expresarse no es comunicar, ya que es un "ir sin volver".
Comunicarse es un "ir y un volver". En este sentido, me expreso y recibo la confirmación de que mi lenguaje ha sido entendido. Escucho lo que el otro expresa y le confirmo que lo he entendido.
Decir- no decir
Escuchar- entender

Me detengo en "Escuchar". Escuchar al otro sin adueñarme de sus palabras supone estar disponible y un descentramiento de mi.

Escuchar es acoger al que se expresa intentando comprender el mundo interior del otro en su propio sistema de referencia.

Escuchar activamente es permitir al otro que se exprese más ampliamente y se entienda así mismo cuando le reflejo o resumo lo que acaba de decir.
Para escuchar lo primero que hago es callarme, silenciar mi reactividad.
Escuchar es renunciar, al menos por un tiempo a responder y a adueñarse de lo que la persona dice para imponer el propio parecer.
 ¿Soy capaz, ante todo, de permitirle a la otra persona expresar su sentir antes de expresar yo el mío? Carl Rogers así lo expresa y lo desarrolla  con el aporte de su teoría del Enfoque Centrado en la Persona.

Sabemos que la comunicación es compleja. Escuchar desde el modelo que plantea Eugene T. Gendlin implica brindarle al otro un silencio atento. Silencio mi persona y mis juicios para escuchar el alma del otro a través de la expresión de sus sentimientos y de  los significados personales que la persona se da para relatar o vivir su experiencia.
Prestando atención así a las sensaciones corporalmente sentidas tanto las que tienen que ver con experiencias personales de quien escucha como las que provienen de la persona que está siendo escuchada.

Edgardo Riveros expresa que "La sensación con significado sentido es el modo corporal en que una situación o contexto son percibidos por el organismo". Acompañar a un otro nos brinda la dimensión relacional a través de la cuál Carl Rogers nos inicia al crear el Enfoque Centrado en la Persona.

Escuchar desde el Enfoque Corporal que aporta Gendlin nos sumerge en una escucha experiencial, como una actitud o predisposición del que escucha para re-sonar, para entregarle al otro sus propios símbolos y sentimientos en un proceso de re-significación de su mundo implícito.

Así, se promueve que la palabra sea un puente entre dos, que no separe.
Es una modalidad de escuchar en donde se atiende lo que el otro expresa, más específicamente en el modo en que se expresa y cómo lo vive corporalmente. Escuchar y reflejar, donde reflejar implica el intento del acompañante de devolverle a la persona que habla la experiencia sentida de su discurso. Para Gendlin, un buen reflejo, es el que: "expresa el significado sentido implícito en el experiencing presente del consultante".

Para escuchar desde esta perspectiva se requiere aceptar  incondicionalmente lo que estemos escuchando, disponiéndonos a ver las cosas desde el punto de vista del otro con una actitud de empatía. Permitirnos despejar nuestros juicios y experiencias propias para escuchar comprendiendo a la persona, no para contestarle, abriéndonos de este modo a la dimensión de lo sagrado en la otra persona, validando su propia experiencia.

Prestando atención así a las sensaciones corporalmente sentidas al interactuar con otras personas. Al decir de Kevin Flannagan: "cuando alguien nos escucha, empezamos a escuchar la voz de nuestra propia sabiduría interior y a buscar la vía para solucionar nuestras dificultades".

El modelo que aporta Gendlin nos facilita re-aprender a comunicarnos con nosotros promoviendo un reconocimiento de nuestra vivencia.
Aprendemos a escuchar-nos, a escuchar nuestro interior, sin juicios, sin crítica alguna, sin dar consejos o pretender que algo cambie.
Permitirnos establecer una relación con lo que se encuentra ahí dentro, poder oír lo que susurra nuestro cuerpo y escuchar la historia de una parte nuestra que necesita ser reconocida, tenida en cuenta.
Desde este lugar interior van a surgir las respuestas adecuadas para cada situación que nos toque vivir. Desde este lugar implícito de nuestro ser congruente con nuestro sentir, pensar y decir surgen respuestas genuinas, frescas, alineadas y auténticas. Comencemos por escucharnos de este modo, solo así podremos brindarnos mejor en escuchar a otro.

Entonces, ¿de qué modo querés comunicarte con vos y con otro?

¿Cómo querés encontrar la dirección hacia la vida y el despliegue de tu potencial creador y facilitar que otras personas descubran lo suyo?

Bibliografía consultada

Maslow Abraham H. " La Personalidad Creadora"Ed. Kairós
Salomé J. y Galland S. " Si me escuchara me entendería" Ed. Sal Térrae.Santander
Riveros, Edgardo " El nuevo paradigma del Experiencing" Lom Ediciones
Gendlin, Eugene.  El Focusing en Psicoterapia". Manual del método experiencial. Ed. Paidos
Gendlin, Eugene." Focusing, Proceso y técnica del Enfoque Corporal". Ed. Mensajero
Flannagan, Kevin. " A la búsqueda de tu genio interior". Ed. Desclée de Brouwer
Siems, Martin " Tu cuerpo sabe la respuesta". Ed. El mensajero