¿Vaso lleno o vacío?. Aprendiendo actitudes positivas

Muchas veces en mi vida me he encontrado abatida por determinadas situaciones preocupantes.
Ante estas dificultades que afrontar me he dado cuenta que la perspectiva del " vaso mitad lleno" resulta más que si las afronto desde una visión de " vaso vacío". Desde este lugar siento que toda mi experiencia se tiñe con un tono negativo, donde el dolor me embarga y todo se torna oscuro. También desde este lugar mi autoestima se ve afectada, favoreciendo que me conduzca con falta de confianza, insatisfacción respecto al rol social asumido,  quizás con una falta de control sobre mis impulsos, y me encuentro actuando con una autocrítica excesiva que me inunda de culpas e insatisfacción, irritabilidad e inapetencia del gozo de vivir.

En cambio, me di cuenta, que lo contrario me sucede cuando me paro ante estas situaciones desde mi lugar de fé y  confianza interna. De esta manera puedo acceder a las dificultades y afrontarlas con una actitud positiva teniendo en cuenta mi poderosa fuerza directriz al servicio de la vida que habita en mi interior. capacitándome cada vez mejor para superar problemas y obstáculos.
Los bloqueos que se presentan son trampas que nosotros mismos nos ponemos y nos confrontan con nuestros límites.
Tener en cuenta que nuestro cerebro es capaz de crear nuestra realidad nos habilita a cambiar la realidad que construimos desde nuestra mirada positiva.

¿Cómo logro internalizar actitudes positivas?

Este cómo se va a ir develando en la medida en que voy aprendiendo a tomar contacto con una clase especial de conocimiento interno, que tiene toda la información sobre quién soy, lo que está ocurriendo en mi vida y hacia dónde quiero dirigirme.
Retomando este camino se hace más consciente mi vivencia, que al reconocerla  integrándola,  siento que la misma es parte mía y que soy mucho más que cualquier decisión o problema que pueda llegar a tener. Aprendo a reconocer " que tengo una preocupación" y que " no soy esa preocupación".
Así, desde este lugar interno de consulta mi lenguaje toma otra dimensión.
Nuestro organismo entero y cada parte de él sabe qué necesita para desarrollarse cuando el ambiente es el adecuado. Hay un conocimiento en cada célula de nuestro cuerpo acerca de lo que es necesario para crecer y ser nosotros mismos.
Muchos de nosotros hemos perdido contacto con ese conocimiento interno natural que se puede descubrir gracias a  que nuestro organismo conoce el camino que está implícito en cada interacción del mismo  con sus situaciones.
Para poder escuchar a mi cuerpo en su susurro tengo que hacer silencio, estableciendo " un modo activo de hablar callando", como lo expresa Schéller.
Esta escucha empática con mi vivencia se da en un clima interno de aceptación respetuosa, que me permite permanecer con el auténtico sentimiento y pensamiento, sin que importe lo negativo y feo que aparezca, abrazando e integrando también a aquellos obstáculos que me puedan enseñar a transitar el camino hacia mi transformación.

Eugene Gendlin dice que:" nuestro cuerpo es un sistema complejo para mantener la vida. Tenemos el poder de cambiarnos a nosotros mismos, y de hecho sentir el cambio aconteciendo en nuestro interior. Una vez que a nuestro cuerpo le permitamos ser él, sin presiones, tendrá la sabiduría para resolver nuestros problemas".

De este modo sé cuál es el paso siguiente que debo dar, guiándome a vivir una vida más plena y gratificante, integrando una mirada positiva a las situaciones que me toquen vivir para alcanzar un estilo de vida más libre y autodirigida.